CONMEMORACIÓN DEL PRIMER MES DEL FALLECIMIENTO DE DON ISIDORO FLORES
El pasado sábado 15 de febrero, familiares, amigos y vecinos de la ciudad de Puyo se reunieron para conmemorar el primer mes del fallecimiento de Don Isidoro Eloy Flores Carvajal, figura emblemática en la historia local. La Eucaristía se celebró en la capilla de El Dorado, templo que él mismo ayudó a impulsar, reflejando su inquebrantable compromiso con la fe y la comunidad.
Don Isidoro, quien superó el siglo de vida, dejó un legado invaluable en Puyo. Fue uno de los primeros colonos en la naciente ciudad y desempeñó un papel fundamental en su desarrollo. Su generosidad quedó plasmada en la donación de terrenos para la fundación de los barrios El Dorado y Miraflores, así como en la creación del Club Deportivo Cumandá. Su vocación de servicio y amor por la comunidad también se manifestó en su iniciativa para la construcción de la iglesia del barrio El Dorado, lugar donde ahora fue homenajeado.
El Padre José Castillo, párroco de la comunidad, resaltó durante la homilía las virtudes cristianas de Don Isidoro y su profundo compromiso con la iglesia. En un emotivo testimonio, recordó cómo, incluso dos días antes de su fallecimiento, hizo el esfuerzo de acudir caminando para recibir los últimos sacramentos, demostrando su fe inquebrantable hasta el último momento.
Tras la Misa, se proyectó un video que repasó la vida de Don Isidoro, resaltando su dedicación a la familia y su estrecho vínculo con los barrios que fundó. Sus hijos, nietos y demás familiares agradecieron la presencia y el apoyo de los asistentes, destacando el cariño y respeto que siempre recibió de la comunidad. Como muestra de gratitud, ofrecieron un almuerzo en la Hostería Turingia, donde se compartieron recuerdos y anécdotas que evocaron la memoria de este insigne personaje.
El legado de Don Isidoro Flores Carvajal perdura en la memoria de Puyo, como un ejemplo de generosidad, fe y compromiso con el desarrollo de su gente.