LA MARCA “ÁNIMO PASTAZA” EN EL OJO DE LA TORMENTA
La marca “ánimo Pastaza” del Gobierno Provincial que lidera el prefecto André Granda, si bien al inicio causó un impacto, si no optimista, por lo menos tolerable. Sin embargo, debido a la exagerada publicidad de la imagen del Prefecto, esta marca está causando contrariedad en la ciudadanía, que reclama en medios y redes sociales.
Las voces de reclamo han crecido en las últimas horas, a raíz de que la Cámara provincial ha aprobado en primer debate la creación de la Radio Pública de la institución con el nombre de Radio Ánimo Pastaza. El año pasado, el Prefecto también designó con el nombre de “La Plaza del ánimo”, al espacio donde funcionaban los hangares de la institución.
Al margen de la pertinencia o no de una radio pública provincial, en pleno auge de las narrativas digitales, que podría justificarse dentro de un proceso de comunicación participativa; la nomenclatura de calles, plazas y entidades públicas, debe reflejar la identidad cultural e histórica de la comunidad, en el caso de Pastaza llena de culturas y personajes.
Además, en el proceso de la nomenclatura de calles, plazas y en este caso de una radio pública institucional, es requisito indispensable la participación ciudadana, es decir, que en el proceso debe constar el pedido de organizaciones sociales, que hayan sugerido que se ponga ese nombre por la trascendencia histórico cultural que involucra.
La saturación de contenidos publicitarios verticales desde la Prefectura de Pastaza en lugar de establecer relaciones de participación y solidaridad ciudadana, va causando división entre quienes que se sienten excluidos de la administración provincial y aquellos están relacionados con la Prefectura, como funcionarios, contratistas, y prestadores de servicios.
El consejero Rolando Morales, presidente de la Junta parroquial de Shell, lamentó la exagerada promoción, ni siquiera institucional, sino de la imagen personal del Prefecto, indicando que esta es la intensión de la Radio Pública. También han sido criticados los miembros de la Cámara provincial, que no fiscalizan, ni analizan estos temas tan relevantes.