LIBROS QUE DEBERÍAMOS LEER EN PASTAZA
“ME DEJÉ SEDUCIR” – Hno. Frumen Escudero Arenas
Es una autobiografía del autor, que vivió en Puyo como misionero seglar, profesor del colegio Vicentino, sacerdote y Obispo de Puyo, entre 1978 y 1998. A los 6 años de ejercer el obispado, Roma aceptó su renuncia y pasando por fraternidades de los Hermanitos de Foucauld en Europa, regresó a América latina a Lima Perú, buscando “hacerse pobre entre los pobres”.
En 167 páginas, el autor, usando un lenguaje ameno y coloquial comparte sus experiencias, teniendo en cuenta que “La vida me ha mostrado que Dios es bueno”. Son 18 capítulos en los que habla de su nacimiento, infancia, juventud; sus inquietudes vocacionales, la búsqueda de Dios en monasterios, fraternidades y en la Misión.
Frumen nos lleva por los interminables caminos que ha recorrido buscando ayudar al prójimo, intentando seguir los pasos de Jesús de Nazareth. En la presentación escribe “Nunca olvidaré las tierras fértiles de mi pequeño pueblo, los páramos de Castilla, los paisajes franceses, los Alpes suizos y austriacos, la selva y los grandes ríos de la Amazonia, los desiertos de las costas del Pacífico, la Cordillera de los Andes…
Y finaliza la presentación diciendo que en ese ir y venir ha aprendido algo fundamental: Hay que amar la vida, ser solidarios, buscar la fraternidad universal y nuestra propia debilidad nos ayude a ser comprensivos y misericordiosos con todos.
Los que tenemos la suerte de haber compartido algunos capítulos de la vida con el Hermano Frumen Escudero Arenas, como es el caso de muchas personas de Pastaza, en el período mencionado, podemos revivir con alegría la lectura de su libro.
Hernán Heras Luna






























































































































































































































